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Yo bendigo esta costilla que le estoy quitando a Adán, de esta costilla serán odas las cosas benditas que harán la tierra bonita, como rosa de un rosal.
De su vientre brotaran como un manojo de espigas, hijos, que serán semilla que el hombre habrá de sembrar.
Mujer, Tu habrás de llenar el planeta con tus frutos, ¿Tu misión? Poblar el mundo, te está prohibido odiar.
A tus pies siempre tendrás del hombre la pleitesía, él sufre de hipocresía, de eso, te has de cuidar.
Cuando te proponga amar, podrás amar sin reservas, cuando amando alguien te hiera síguelo amando en sus hijos.
Adán, siempre se ha creído que él es una gran cosa, si el loco te da una rosa, te va a pedir algo a cambio, él es un tanto ordinario y no dará nada por nada.
Naces para ser amada pero tú habrás de enseñarlo, tu nombre yo te le he dado letra a letra para el verso, el poeta sabe de eso, su voz, lo hará más bonito.
La M viene de mito, de mito estarás rodeada. La U de ubre cargada de leche para tus hijos. La J la he concebido para el juglar que te cante. La E lo más elegante que para ti he concebido. La R será el sonido que roerá tus orgasmos.
Mujer, vocablo sagrado que adornará las canciones que hablen de tus amores y que para ti se escriban.
Mientras tanto, desde arriba, desde donde te he creado, yo lavaré tus pecados cada vez que amando peques.
Ten cuidado, muchas veces el hombre, como es impío puede alimentar sus bríos contra mi obra más bella.
Si es así, alguna estrella habrá que a mí me lo diga y te lo juro hija mía, por mi nombre que es sagrado y por mi madre ya muerta, que acá en mi reino no entra si te levanta una mano.