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7y
Ser luthier es grandioso en estos momentos porque no se consiguen mucho los cuatros, y cada día hay padres que procuran que sus hijos, sobrinos o nietos sean cuatristas, con la consiguiente situación de no conseguirlos pues no hay oferta por carencia.
Mi cuatro es sencillo, y te digo que le doy más crédito a un cuatro de 13 o 14 trastes, que otro de más de 20. La virtud está, justa y precisamente, en defenderse con esa cantidad.
RE: ¿Qué sería de mi vida sin un cuatro? Reflexiones.