Mujer, divino querer.
Nada como una mujer
con el sabor a pasión
despertando la emoción
por amar y por querer.
Así es como puede hacer
vibrar en ansia profunda,
y que se halle furibunda
del más divino placer.
Mujer de fuego y ardiente
como llama de fogón
cuyo fuerte corazón
palpite seguidamente,
y que concentre su mente
en la dicha de sentir
para así poder vivir
el amor ígneo y ferviente.
Autor: Landis Rafael Álvarez Lecumberre
@lecumberre
¡Qué bonito es ser poeta en este hermoso universo
para decir todo en verso desde la a hasta la zeta!