Guitarra desnuda.
El cierre del estuche
descorrí en la penumbra,
y en la cama acosté
mi guitarra desnuda.
La mente me llevó
a aquella escena aguda
de descorrerle el cierre
a tu bella figura.
Seis hebras de tu pelo
eran las cuerdas puras
que me hicieron soñar
bajo una especial luna.
La toqué, pero luego
de la función venusta
la metí en el estuche
guardando su hermosura.