Chica sometida.
"Ñatica" no entiende que su hija Lucía
dejó de ser niña desde hace unos años
pues tiene ya quince, y muchos regaños
recibe esta chica de noche y de día.
La madre la quiere, pero no es correcto
que compre muñeas de Barbie rosada
para lo cual ella se encuentra obligada
y puede alterarse mucho así el afecto.
A la propia usanza de las damas viejas
no quiere que se haga ningún maquillaje,
y escoge a menudo un infantil traje
mientras se deleita con unas crinejas.
Pobrecita niña que no cuenta opciones
de tener un novio como otras los usan
y las fristaciones por su vida cruzan
porque están prohibidas esas relaciones.
"Ñatica" no escucha ni voz ni consejo
porque ella la ha guiado siempre a su manera,
pero a la muchacha no sé qué le espera
al querer romper anticuado espejo.