Por estos tiempos se hace necesario saber cómo detener los desangres o, por lo menos, cómo atenuarlos, aunque esto parece una alusión al estado de las finanzas nacionales, la verdad es que en el organismo dicha tarea la cumplen unas células llamadas trombocitos y apodadas plaquetas, son planas, irregularmente redondas y no tienen núcleo, como todas las células de la sangre, se producen en la médula de los huesos.
La mamá de las plaquetas es una célula tan grande como el déficit fiscal, llamada megacariocito, de donde nacen hasta mil de ellas, después de nacer van a la sangre, se posesionan en su cargo y ejercen su función entre cinco y once días, al cabo de los cuales son destruidas por el hígado, el pulmón y el bazo, en síntesis, duran tanto como un merengue en la puerta de una escuela.