Aunque algunos hacen ostentación
de estos pasaportes sobrenaturales,
la mayoría de la población lleva con
discreción, estampitas en su cartera,
escapularios sobre sus hombros o
medallas en su cuello
pero son los toreros los que con mucho
superan a todos, de tal suerte que llevan
de hotel en hotel una capilla plegable
llena de cristos, vírgenes y santos
además de las medallas en el pecho y en
la pañoleta o corbatín, a modo de alfiler
son varios los presidentes de clubes de
fútbol que llevan estampitas en los bolsillos
para que el santo de su devoción reconduzca
el azar a favor de su equipo
parece ser que sus devociones las tiene
especializadas en defensa y ataque, cuando
el equipo contrario avanza, acude a la
estampita de bloqueo del adversario, pero
cuando su equipo es el que tiene el control
del balón, echa mano de otra imagen para
que meta un gol
cuando la virgen o Jesús consiguen la
proeza, da un beso a la imagen a modo
de compensación o estímulos, sin preguntar
previamente si desean ser favorecidos por
su ósculo.