Imagen de mi propiedad
Mi Sofía llegó a su cumpleaños número 12, nada más y nada menos que a la adolescencia. Se dice fácil, pero no lo es, incluso al escribir estas líneas hice unas cuantas pausas porque aún me cuesta ver lo rápido que ha pasado el tiempo y la ratoncita chiquita, de hecho está de mi tamaño; creció y está en una nueva etapa, aunque todavía sigue igual en algunas cosas, es notable un gran cambio en ella y este momento no está como para dormirse, por el contrario, es cuando más debo estar en una constante y clara comunicación con mi hija.
Todavía sigue apegada a mí y como se dice en mi pueblo súper mingona que significa consentida, en mi casa tenemos la costumbre de que cada vez que una de mis hijas está cumpliendo años le toca dormir conmigo abrazada en mi cama para que yo sea la primera en desearle feliz cumpleaños. Yo como la veo tan diferente, pensé que esta vez me diría que ya estaba grande y quería dormir en su cuarto, pero no fue así, esta es una de las cosas que aun conserva porque si trajo su almohada y se acurrucó junto a mí.
Su forma de hablar y opinar ya es distinta en muchos aspectos, los gustos con su ropa y personalidad están bien marcadas; ahora es cuando más va a mi closet por mis perfumes, accesorios y otras cosas. Dedica bastante tiempo a las amigas, ya sale de paseo con ellas con algunos padres, por supuesto así como las invitaciones a cumpleaños sin papás son la onda ahorita, ella siempre será mi niña, pero no soy ciega y sé que con esta edad pasa a ser adolescente e iniciar su bachillerato.
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Está hermosa mi hija, que Dios me la bendiga y proteja siempre. Feliz cumpleaños, mi pequeña y grande Sofía Isabella, aquí está la torta Red velvet que me pido y me esmere en hacérsela.
El lema de mi vida es la gratitud - / - My life motto is Gratitude