Aunque hoy no es día de volver al pasado, inevitablemente mi mente viajo exactamente a mi niñez; como les ha pasado seguramente a muchos, si esa época fue en el pueblo más divertido y sencilla imposible y bueno los helados no eran de efe una reconocida marca en este país, pues, hablo es de los conocidos vasitos y las tetas. Estos helados caseros los vendían en las casas y no en una heladería je je je, el precio no lo recuerdo con exactitud, pero sí que eran económicos porque se compraban en cantidad y muy seguido con monedas.
Bueno, sinceramente para mí eran deliciosos, momento de la alegría y en definitiva un momento feliz. En la imagen de esta semana está claro que es una teta que parece de chocolate aunque puede ser hasta de tamarindo; porque eso si la variedad de sabores era mucha y en el tiempo no ha desaparecido porque se ve como aun las venden en la calle, pero tengo años que no como una ya no es lo mismo, evidentemente no soy esa niña. Bueno remontándome nuevamente a esos días tan buenos les cuento que había sabores favoritos entre los niños, como la de chocolate que recuerdo la hacían con toddy saben esa famosa bebida chocolatada, de mantecado, fresa y mi favorita la de coco, qué delicia.
Claro que también había frutas más naturales o criollas como mango, guanábana, parchita y como ya mencione el tamarindo ah y de jobo, esta última me encantaba; estas estaban entre el gusto más de los adultos y claro que eran sabrosas, igual. Algo que me gustaba es que eran exquisitas en su sabor, concentradas y en comparación con algunas que he probado, ahora ya no las hacen igual, bien sea por ahorro de ingredientes o por otras tantas razones, pero como esa teta de coco de antes no he comido una jamás.
El lema de mi vida es la gratitud - / - My life motto is Gratitude