Pensar que una persona tan bella, con una esencia tan rara, tan agraciada... Pensar que un ser como tu podía hacer daño, me tenia tan desconcertada ver como absorbías a todos, incluyéndome. Lo hacías de una manera tan sutil que era encantadora, realmente casi no lo notaba, nadie lo hacia porque estábamos tan cegados por ese peculiar encanto...
"¡Tic-Tac, Tic-Tac!"

El sonido del reloj me saco rápidamente de ese pensamiento profundo que tu ausencia aún me trasmite, se me hacia tan fastidioso el sonido cuando entre en esa sala y ahora ya no me parecía tan fastidioso, ya no estaba apresurada por irme, hasta comenzó a formar parte de una sinfonía no muy alegre pero si entretenida; el sonido de aquel reloj.
A veces el sonido desaparecía o yo desaparecía de la sala, y viajaba por muchos lugares en los que estabas, por supuesto. Sin despegar mis pies de aquel lugar, luego como aviso muy punzante entraba ese "tic tac" a mi mente, anunciando que no podía irme tan lejos.
Se que eres capaz de decir "Estoy enamorado" con la misma rapidez y facilidad que utilizas para decir "Ya no lo estoy" . Si hay algo que se muy bien... Es que ellos vuelven, siempre vuelven por más pero no todos lo reciben. Y aún así, cuando lo hiciste había un interés que jamás espere de tu parte... Un interés nauseabundo que me quemó por dentro.