Llevo una marca profunda en mi pecho
la marca de un ayer vivido
en soledad y tristeza,
cual solo y abandonado.
Llevo una marca profunda en mi pecho
el color rojo de tu labial
pintando tus labios sobre mi piel,
seña que me dejas, como un gladiador
cuando viene de la batalla.
Me produce ansiedad escuchar mi voz,
me peleo conmigo mismo,
protesto y grito,
porque te he dejado ir;
quisieras que vuelvas otra vez,
a mi cama esta noche,
duerme conmigo.
Dale sentido a mis letras
que no sean verso que caigan sobre un desierto,
que mi vida ya no sea prosa nunca más.
Que vuelva a ser poesía.