Te lo diré de la forma más hermosa:
Yo aquí… insignificante,
en espera de no sé qué…
Siento un deseo interior,
muy intenso de renovar,
de amar, de sentirme amada,
de subsistencia inmediata
A este hambre perpetuo
que mi hambruna de amor precisa,
pero nada llega
cuando el alma precisa.
Hoy, como otro día cualquiera,
grito en silencio
un lamento que a ningún lugar llega.