I
• Creo en el eterno rastro enternecedor de todas mis madres, mis abuelas, mis amigas, dejado a través de los siglos en mi alma.
II
• En la semilla fundada por el padre eterno en este vientre desde antes del primer hijo.
III
• Reconozco mi esencia de luz, agua y tierra convertida en este fuego danzante desde antes del big bang.
IV
• Creo en el poder sostenedor de tu mirada cuando cantas o me cortejas con ella sin que tú mismo lo sepas.
V
• como hacemos niños y niñas en la escuela, rapidito, entre la maestra y los amiguitos.
VI
• Me dejo llevar a la escuela cada día en el viento de estas montañas que me resguardan hasta más allá de nuestra memoria.
VII
• Donde el pan nuestro lo proveen las abuelas, las madres, algunos padres y abuelo Narciso.
VIII
• Creo en la obra de dios creada a través de las manos de mi abuelo, con sus semillas doradas de donde salieron hijos, amistades, casas, caramelos, tortas de cumpleaños, abrazos, música, guitarras, canciones, hallacas, padres amorosos.
IX
• Y la convicción de que el hogar es posible, pero hay que sacarlo de esas moneditas que él sembró .
X
• Creo en la liberación del abandono transformado en abrazo omnipresente en las enseñanzas de Buda, de Cristo y de Chávez.
XI
• Creo en ti, creo en mí.
XII
• En esa fuerza superior que abre mis ojos en las mañanas cada vez que regreso de ese viaje fuera del tiempo, que también me obliga a desconectarme al final del día, para ir no sé adónde.
XIII
• Abandono de mí, me entrego a todos secretamente al caminar entre la gente durante el día confiando en la calidez humana de los seres que pisan esta tierra, navegan por el Orinoco y se bañan en su eternidad.
XIV
• Creo en la "Fuerza Karibe" que me sustenta irreverente, rebelde, creadora, cuando descubro que soy el camino, la verdad y la vida, como sabían los pueblos originarios de Abya Yala en conjunción de profetas. Amén.
Autora @Karinasia25
24 NOVIEMBRE 2017