Me gustaría poder escribir el paso a paso de como sanar una herida, pero no es tan fácil dicho proceso, hay personas que demoran toda una vida en aprender a vivir con esas heridas , por que muchas veces toca hacer eso y esperar a que desaparezcan. Influye mucho el tipo de experiencia acontecida y la personalidad de quien la vive, hay humanos resilientes que han vivido situaciones adversas y que de igual forma logran transcender e incluso sanar, con su propio ejemplo. No todas las personas son iguales, debemos considerar el tamaño de la herida y que tan afectadas se encuentran las distintas dimensiones de la vida a quien las padece. Muchas veces es necesario conectar con ese dolor profundo, con todos los riesgos implícitos, debemos deja de reprimir toda esa emocionalidad contenida, como si fuera una desintoxicación del alma.
Recomendaciones:
Para sanar la mujer que eres hoy primero debes escuchar a la niña herida que sobrevive contigo, darle permiso a que se exprese, que grite, que chille ,que patalee, pero que luego sienta que ya no está sola, que ahora eres tú la adulta que la cuida, pero que principalmente la ama. Este proceso puede tener distintos matices, ante heridas y experiencias profundas, un profesional de salud mental siempre será la persona más recomendada para ayudarte. Si no están afectadas todas las dimensiones de tu vida, si aprendiste a vivir con malas experiencias , pero igual sientes que el ámbito relacional es el más afectado, puedes repararte con mucha disciplina, autocuidado, trabajo continuo en tu autoestima, para así decidir cuando es la niña que grita o la adulta que decide, y de ese modo puedes gobernar los comportamientos que están boicoteando tu vida.
No se puede dejar atrás, otros aspectos importantes en la sanación de heridas emocionales y dado que estas se derivan de aspectos vinculares, el construir relaciones interdependientes, sanas, confiables, honestas y duradera, será clave para ir reemplazando esas malas experiencias por otras revitalizantes, serían algo así como vivir nuevos amores bonitos para reconectar esa parte de nosotros que quedo apagada. Y si cada una de las propuestas que te hagan más sentido la apoyas con Dios, espiritualidad, energía cósmica o como quieras llamarle, sin lugar a dudas, el camino se te hará mucho más liviano.