Por eso es importante que sigas unos ejercicios que te permitirán vivir en equilibrio, de manera tal que no te coman las crisis:
° Encuentra un objetivo, cualquiera que este sea, conviértelo en un ancla para darte la perspectiva que necesitas y no perder la calma, si bien hay cosas que son evidentemente malas, la percepción mental que tengas de ellas , le va a dar un mayor o menor valor según lo limitante de tus creencias, no te des permiso para sobre accionar.
° Cuídate de lo que ves, oyes, de lo que dices , trátate a ti como a la madre o tía amorosa que eres, otorgándote los mismos cuidados que darías a los demás.
° Genera encuentros ya sea con familia, amigos o conocidos, busca espacios para realizar actividades con gente, aunque no quieras, oblígate por lo menos, una vez a la semana, compartir con personas que te llenen de energía positiva .
° Muévete, tu cuerpo, tu mente y tu espíritu se mantienen en equilibrio, cuando te ejercitas con disciplina, además los beneficios de realizar alguna actividad física, están comprobados científicamente.
° Desarrollo tu lado espiritual no importa tu religión, creer en aquello que no ves te sostiene y no significa adorar a una figura o un solo ser, puedes también llevarlo a campos energéticos, incluso a tu propio desarrollo, tu propia fe en tí y en tus posibilidades futuras.
° Medita, aprender a respirar, que vas tan rápido que ni eso haces con calma.
Existen estudios científicos que avalan los beneficios de estas practicas, cuídate, amate y escúchate. Mantener el espíritu en alto a pesar de los tiempos de revuelo, es algo muy personal, los humanos resilientes siempre mantienen una actitud a la altura delas circunstancias, aun cuando los acontecimientos sean catastróficos, en sentido opuesto solo nos genera ansiedad y más dolor, recuerda no podemos cambiar la realidad pero si la actitud con la que hacemos frente a la vida, elige de que lado te paras.
La naturaleza es sabia y siempre encontraras la forma de hacer equilibrio, cambia las preguntas.
-¿Por que me paso esto?
-¿Por que a mi?.
Reemplázalas por :
¿Para que me paso esto?
¿ Cual es el aprendizaje que debo rescatar?
¿ Como puedo influir?
Este intercambio de preguntas, te despoja del traje de víctima, y en vez de torturarte con la tragedia, te hace buscar soluciones y no respuestas. Aceptas , no te resignas , pero igual peleas, vale la pena intentarlo. No te rindas, la parte más oscura de la noche es justo antes de amanecer.