Tenía la habilidad de pasarle a su victima la culpa y la responsabilidad de todo. Del frío, de la tristeza, del bus que se atrasa, de la silla rota, de las malas notas de los hijos, de sus intentos fallidos por salvar a la familia, por el huevo frito quemado, la maldad del mundo, sus problemas económicos, siempre había alguien a quien señalar incluso con tres dedos. Un pseudo demonio convertido en victima puede llegar a ser un personaje culto. Lo puedes ver como un niño berrinchudo, asentado inamovible en un rincón de cualquier parte, mudo, desafiante , cabeza agachada o mirando fijo con sus ojos más negros que la propia noche. Si se pone ansioso, te hace sentir como si ese estado fuera consecuencia de tu estupidez, tanto de que te convence y tu inconsciente, terminas pidiéndole perdón por haberlo hecho sentir tan mal. Golpea duro no solo con los puños, también lo hace con el silencio , la omisión y la mentira. La risa burlona, con el sarcasmo sacado de la sátira americana, pero sobre todo golpea duro con un amor falso que si desafías te desangra con alevosía.
A veces se siente como si nada de lo que hagas pudiera salvarte. Si dices que si, si te defiendes , si te revelas o haces caso, si te arrancas o te quedas, da lo mismo lo que hagas, a su lado jamás tendrás la receta para mantenerte a salvo. Te hace ver que va ayudarte que su amor es más fuerte que tu locura y que buscara la forma que recuperes la razón. Así de duro y así de ambivalente es el "amor de tu vida", tu salvador, y tu verdugo. Tu malvado que parece divino, pero que bien en el fondo, es solo un pasivo agresivo.
Aprender a reconocer a estas figuras, te permite jugar mejor el juego. Ganas si solo corres, pierdes si te crees el personaje que se planta de frente. Ahora con manual en mano, juega y no te olvides que ganar es el equivalente a sobrevivir.si leíste el texto, te lo imaginaste e incluso lo sentiste, el aprendizaje ya es tuyo y nunca caerás en esos brazos que tienen escondidas púas.
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