A veces, casi la mayoría diría yo, cuando te enfrentas a una ruptura amorosa no te duele la persona en si misma, sino el hecho de que no te haya elegido, que no se haya querido quedar contigo. Lo cierto es que nos confundimos sintiendo "estar enamoradas", pero es el puro ego el que da esa especie de pica molestosa que se confunde con pena o nostalgia, la imposibilidad de tener a alguien, alimenta ese sentimiento, cuando pierdes el objeto de tu deseo, sigue tu mente intentando tener la misma recompensa que recibía cuando estaba presente y es cuando comenzamos a tener ciertos comportamientos, que pueden llegar a destruirnos. Aquí aparece un rasgo interesante: para poder apreciarse como realmente es, será necesario subir ese escalón del ego bajo para empezar a reconstruir su auto estima, el amor propio y una auto regulación de la inteligencia emocional. Al principio es un shock, ya que allí descubren cuan infelices han sido aparentando durante años en esas imposturas, y cuánto podrían haber dañado a su entorno.
¿ Como controlar tu ego?
-No te sientas ofendido, solo tu puedes controlar que te ofende y que no.
-Libérate de la necesidad de ganar, a veces perdiendo también se gana.
-libérate de querer siempre tener la razón y enfócate en tu paz.
-Libérate de la necesidad e identificarte por tus logros.
-Libérate de tu fama, lo que las personas piensen de ti es asunto suyo.
-Libérate de sentimientos de culpa.
El resultado en el tiempo depende directamente de tu determinación, consciencia y observación en presente, vigilancia eterna y coherencia vital. Es probable que tengas retrocesos y avances. Incluso cuando des pasos hacia adelante, el ego mismo intentará embaucarte dándote el mensaje de que “ya llegaste… ahora volvamos a ser amigos como antes…”: ese es su juego. La clave está en persistir y seguir en tu camino personal.