Floreció una primavera, abriendo sus pétalos y quizás la porción de creación que le faltaba se afianzó en las células de su vientre, enraizando promesas con nuevas huellas, nuevos cielo, .pedazo propio y luz divina.
Es y será la flor más bella, porque en ella los tiempos siguen germinando y como campos de trigales el planeta brilla en lo dorado.
Sí, floreció y pintó su propia primavera cuando la naturaleza le dijo: "madre serás" y como las corolas su vientre creció, sueños en sus manos se materializan y en sus senos leche, primer alimento de vida.
Serás madre toda tu vida y mucho más porque las madres nunca mueren sólo cambian de lugar y atuendo y se hacen luz para en tus momentos de tristezas desde tu corazón, darte calidez y fortaleza.
La palabra "madre" es tan pequeña para nombrar algo tan grande y la palabra "mamá" es tan dulce porque atrapa todos los sentimientos.
Todos vivimos por una madre, todos en esta tierra somos semilla que crecimos en un vientre, mirémosla a los ojos, allí está nuestro origen primero, besemos sus manos, amemos sus pasos, bendigamos y honremos su presencia con amor y la retribución que se merece.