Nuestras mascotas son parte de la familia, son como niños a quienes hay que cuidar, alimentar, proteger.
A mi pequeña Mila, una podlle negra, sólo le falta hablar. Es mi compañera silenciosa en el tiempo de trabajo; echada a mis pies. Cuando se cansa pide salir. Ella conoce sus áreas de recreación y de caminar; así como sus otras preferencias. Le gusta mucho subir a los elementos de juegos de los niños y disfruta intensamente de ese pequeño paseo de media hora en las tardes!
Mila, hace maravillas en mi estado de ánimo!
Su lealtad, la convierte en una fiera en guardia cuando un desconocido se acerca!
Hoy les presento a Mila, mi fiel compañera