-“Una pregunta que siempre me eh hecho detenidas veces desde que tengo pensamiento crítico y decisivo ah sido el porqué somos lo que somos, que hacemos en este mundo consumista día a día y si prefiero estar vivo que muerto aunque hay veces que en las inconsolables eh incómodas cadenas del consumimos , la depresión y la falta de cultura del ser humano y me adhiero a ello, me ah hecho pensar que existimos pero que estamos muertos por dentro ahorcados y asfixiados por las cadenas que nosotros mismos como sociedad hemos creado”.
Ese pensamiento, surcó mi mente cuando desapercibidamente en la carretera de la ruta trece choqué con una extraña criatura que se encontraba postrado sin previo aviso en medio de las vías y que al tratar de esquivarlo lamentablemente, di el primer paso hacia el final de mi vida, no oculte sin lugar a duda mi inquietud y miedo al ver a los paramédicos trasladarme a urgencias, así como tampoco pude evitar escuchar al cirujano decir palabras en son de exaltación como “está muriendo” o “lo perdemos”; antes de esta experiencia me había burlado de aquellos que con gran certeza decían haber visto u oído que hay un túnel luminoso que sólo vemos al final de nuestra vida y que con tal de acercarnos o alejarnos podríamos estar más cerca o más lejos de nuestro igualmente crudo final, la deuda que todos a la final debemos pagar, la muerte…
-“tonto y fiero ser humano, capaz de gran destrucción y compasión pero sin duda a la final de la gran autodestrucción, hay veces donde creemos que la salvación viene de otros sin primero pensar que puede estar en nosotros, creemos en un paraíso al cual quizá ninguno puede alcanzar, y confundimos el cielo o quizá otro infierno en nuestra disque aparente superioridad y capacidad cerebral de raciocinio que no utilizamos del todo, pero bueno…a la final todos creen tener razón…”.
Hay dos formas de despertar, el ser humano en su afán de conocer la verdad o tener siempre la razón puede estar cognitivamente despierto pero mentalmente dormido, así me sentía yo en ese momento en que en el frio hospital al cual me habían llevado de emergencias los paramédicos y mi familia estaba vacío, vacio como mis pensamientos, el aire era frio típico de un hospital, pero se sentía un aura de inquietud que cubría todo el cuarto, me sentía inquieto y llamé a la enfermera la cual tardaba en llegar a la habitación, no pude evitar notar un rojo eh intrigante color saliendo de los bordes del techo y las bisagras de la puerta, segundo a segundo me sentía mas solo y mucho mas perplejo por todo lo que había pasado, mientras hurgaba en mis pensamientos sonó con gran chirrido la puerta pero, de ella no apareció la enfermera; era una criatura nauseabunda, un horror bilógico, una criatura de las pesadillas mas acérrimas y aberrantes que ningún ser humano podría imaginar, y se acercaba a mí, lentamente, paso a paso; desesperado despegué de mi cuerpo los cables, vías y tomé un jarrón finamente colocado en mi mesa traído con flores frescas del jardín de mi madre, y violentamente golpee a la criatura que con una grito y chillido horripilante y con la sangre saliendo a borbotones de su cabeza, mientras se retorcía de la forma más exasperante posible, aproche y salí de la habitación con mi mente confusa y mi cuerpo tembloroso.
-“a lo largo del tiempo, hay quienes dicen que pueden interpretar los sueños, y que pueden ser usados para estudiar al ser humano de una forma compleja a su psiquis, las pesadillas, más que ser temores que nublan o perjudican el juicio de un ser humano común, también son las claves de muchos de los temores de éste plasmados en su vida cotidiana, basados en esto no tenemos miedo a los nuestros ni errores de nuestros sueños, sino que estos se vuelvan realidad, de esta forma hay sueños que representan verdades que queremos negar entonces… le tememos a la verdad?....”.
Abriendo lentamente la puerta de mi habitación de hospital, con el corazón en la garganta. Me sumergí en un pesadilla viviente al ver un pasillo de hospital mas frio que mi habitación y obscuro, con sangre decorando sus paredes y lamentos escuchados entre sus puertas, había otra criatura, me tomó por la espalda al dejar la habitación no la vi venir, me sentía atrapado y congelado y vi guindando de su cadera carnosa y huesuda una pistola, en mi movimiento de desesperación y violencia para sobrevivir pegué a la criatura de la pared y logré quitarle el arma la cual me cuestioné su dudosa procedencia, pero sin pensarlo tomé la pistola y con latidos exasperantes halé del gatillo y con un disparo certero en la cabeza de la criatura y sus tres horrendos ojos purpuras ésta cayó al suelo muerta y y destilando un color rojo y verdoso único y nauseabundo.
Al voltear me pasó por la mente mi vida entera al estar asustado, exaltado y agobiado al ver varias de esas otras criaturas a mi alrededor, pero así como asustado la adrenalina de mi cuerpo subió a niveles drásticos y con una sonrisa lunática que sin lugar a duda no sabía donde había surgido, apunte y disparé a las criaturas; al momento me sentí bien, poder defenderme, riéndome y sonriendo, luego rompí un vidrio de seguridad donde estaba un hacha, si seguí entusiasmado la masacre, maté a uno de esos pestilentes y horrendos monstruos y cuando los maté a todos con el hacha manchándome de su sangre mi bata de hospital de pies a cabeza , tomé a uno y le desollé su rostro, cuidadosamente quité su piel y me hice un ostentoso gorro con él, y me sentía único, y de repente un golpe en la espalda muy fuerte me hizo desmallar.