Al igual que ocurre con muchos otros deportes, para hacer submarinismo se requiere un periodo de aprendizaje sin el que sería imposible adentrarse a grandes profundidades. Por ello existe la Y-40 Deep Joy, la piscina más profunda del mundo.
Con una profundidad máxima de 40 metros, se requiere la gran cantidad de 4.300 metros cúbicos de agua para llenarla. Su creador es Emanuele Boaret quien diseñó este proyecto para el Hotel Terme Millepini situado en Italia.