Parafraseando a Hamlet, se podría decir que en el mundo hay más cosas de las que sueña nuestra filosofía y esta historia me trae a la memoria las numerosas leyendas sobre la chica de la carretera o esas almas que les salen al paso a los conductores en lugares apartados donde perdieron la vida. Aunque provocan cardios, por la impresión, no suelen tener tan mala leche como las que describes. Habrá que tener cuidado en los próximos viajes y vigilar el depósito, que la aventura a veces se complica, sobre todo si se hace por lugares sin gasolinera en kilómetros a la redonda, de lo que ya tuve alguna experiencia en el pasado. Abrazos
RE: Las almas que siempre regresan (Relato corto)