Ja, ja, ja...va a traer cola el burro. En fin, salgamos de dudas. No vas muy desencaminado, pana, porque aunque no lo parezca, los canteros medievales no eran tan tontos ni tan inocentes en sus representaciones. Es un burro, en efecto y toca el arpa o la lira (lo mismo da, porque al fin y al cabo podría decirse que son instrumentos afines) y lo que verdaderamente indica esa representación tan magistral, son las dos naturalezas de las personas: su lado salvaje, agresivo y su lado humano, sensible. Por supuesto, dentro de la naturaleza meramente salvaje, está el tema sexual y con él, no sólo indica la promiscuidad del burro o del asno, sino que hace también referencia a la Casa Real de Israel y a la figura del rey David, que siempre suele representarse con un arpa o una lira en las manos y recuerda ese deseo irreprimible por la mujer de uno de sus generales (Herodías, creo que se llamaba) al que puso en primera línea de combate para que muriera y así poder yacer con ella. Del burro o del asno y de esta historia, viene una expresión que yo he conocido toda la vida y que sustituye el decir 'tengo una erección', por la de 'estoy burro'. Pero no era ahí donde quería ir a parar, sino a la naturaleza salvaje que a veces ciega a las personas y en un momento de ira, consigue que digan o hagan algo que ofende o causa dolor a otra persona, aunque esa no fuera su intención. Esa era la cuestión. Algo muy parecido en lo que en la mitología greco-latina representaba la figura del centauro, mitad hombre mitad caballo, que poseía las dos naturalezas, la salvaje y la civilizada, hasta el punto de que en esta versión, es decir, en la civilizada eran detentadores del Conocimiento y por lo tanto, maestros o instructores. Cuando estaban poseídos por su naturaleza salvaje les pasaba lo que al burro. El caso más conocido es el del centauro Quirón, instructor del niño Hércules. Que el burro no te quite el sueño, pana.
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RE: Grandfather tell me…