El síndrome del miedo a la felicidad. Será que tanto condicionamiento para hacernos creer que este es un valle de lágrimas al que venimos a reparar sólo Dios sabe qué pecados, nos ha hecho necesariamente pesimistas en cuanto al amor y su poder de salvación. Una estupenda prosa para levantar esa capa caída que son los amores insatisfechos. Un abrazo
RE: Facturas de la felicidad (Relato corto)