Como remedio de eterna juventud, ni fuentes exóticas, ni leyendas, ni gaitas populares: hay que hacer como Valdomero y poner una doña Rosita en la vida. No sé por qué, pero me recuerda unas representaciones muy antiguas, localizadas en iglesias y monasterios medievales, que posiblemente dieran origen a uno de los Arcanos Mayores de las cartas del Tarot, asociado, además, con Sagitario, la Templanza, donde una mujer mantiene dos jarras en su mano, cuyos fluidos se mezclan pero no se derraman. Quiero decir con esto, que la juventud de Valdomero y la madurez de Rosita contienen, en sí mismas, toda la fuerza del Universo. Abrazos
RE: Una primavera tardía (Relato corto)