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6y
No cabe duda, de que es una hermosa historia, que además contiene el extraordinario añadido de ser una de las muchas que los viajeros, los vagamundos o incluso los mismos peregrinos, pueden encontrarse en esa maravillosa autovía hacia lo fantástico, que son siempre los caminos de Dios. Yo creo que por algo existe una de las Leyes más elegantes y a la vez taxativas de la Física: la materia ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma. Quién sabe, realmente, si los cerezos vuelvan a florecer cuando, llegado el tiempo, la esencia de hermosa niñita vuelva a aparecer por allí, sin importar la nueva percha de la que cuelgue. Abrazos
RE: El último abril de los cerezos (Relato corto)