Muchas gracias por tu amable comentario, @versofuster. En efecto, nadie podía prever que de la noche a la mañana, como se suele decir, la vida nos diera a todos un giro de ciento ochenta grados. Por fortuna, tu 'experiencia vital' se ha quedado en un susto, un mal trago y un recuerdo, lo que, aparte del tema de los besos, nos lleva a reflexionar sobre lo frágiles que somos en el fondo y que nunca se sabe dónde y en qué momento la Parca Átropos corta el hilo. Por eso, hay que empezar a vivir pensando que cada día es un regalo. Carpe Diem.
RE: El beso: aquél tierno objeto de deseo que pasó a la Historia