Interesante cuestión. Si nos ceñimos a un sentido global de lo que significa buena educación, yo diría que sí, puesto que buena educación, en un sentido peyorativo, viene a ser sinónimo de cultura y de formación. En un aspecto social, si entendemos la buena educación como el uso de unas costumbres socialmente aceptadas, yo diría que posiblemente no, pues la excentricidad siempre ha chocado con el costumbrismo. Pero también opino que habría que intentar comprender las estrecheces de la época en la que vivió y los terribles condicionamientos derivados de rigideces sociales como el victorianismo o el puritanismo. En un sentido psicológico, podría llegar a entenderse esa excéntrica rebeldía como una máscara de autoprotección frente a la acción exterior; es decir, un método de defensa de cara a una galería que no iba más allá de lo estrictamente establecido y que en el caso de Lord Byron quizás, digo sólo quizás, ese rompimiento de moldes sustituyera ciertos aspectos de la personalidad, como por ejemplo pudiera ser cualquier tipo de inseguridad, sensibilidad, vergüenza o deseo de notoriedad. Y quizás, estimada amiga @versofuster, aunque te parezca una perorata con la que no estés de acuerdo, la rebeldía es algo que todos los modelos sociales han padecido, sin que eso y vuelvo al sentido del post, implique necesariamente una mala educación, por lo menos culturalmente hablando. Saludos cordiales
RE: Los mitos clásicos y la buena educación