La melancolía de las sirenas

Words
223
Reading
1 min
Listen
Play
6y

P1200383.JPG

Cuenta Homero, en La Odisea, que sólo la astucia salvó al intrépido Ulises de sucumbir a sus encantos, siendo otro de los innumerables peligros que esperaban a los ingenuos navegantes que se aproximaban a los peligrosos estrechos de Escila y Caribdis.
P1200404.JPG

Madrid, a pesar de estar situada en el centro geográfico de la Península Ibérica, debatiéndose eternamente entre la Escila que es Europa y la Caribdis que representa África, cuenta también con sus sirenas y por defecto, con la magia de su encanto y su belleza.
P1200399.JPG

Alojadas en ese metafórico camino de Swan, que es el Gran Estanque de nuestro Parque del Retiro y émulas, además, de solidarizarse con la búsqueda del tiempo perdido, a cuya empresa se entregó en cuerpo y alma Marcel Proust, buscando quién sabe qué perdida fuente de la eterna inspiración, las sirenas nos recuerdan esas curiosas, por no decir extrañas navegaciones que tiene la vida.
P1200396.JPG

Y observan el tiempo pasar, transpirando melancolía por todos y cada uno de los poros de su broncínea piel, con idéntica parsimonia a como improvisados marinos de agua dulce navegan resueltamente a su alrededor, sin prestarlas apenas atención.
P1200397.JPG

Vídeo Relacionado:

AVISO: Tanto el texto, como las fotografías que lo acompañan, como el vídeo que lo ilustra, son de mi exclusiva propiedad intelectual y por lo tanto, están sujetos a mis Derechos de Autor.
P1200398.JPG

juankar.png

MUNDO.jpg

TXATXY CAMARA--1.png

alt

La melancolía de las sirenas | Ecency