En pocas ocasiones, podrá el visitante, que se deje un día caer por Madrid, contemplar tan próximos y gozando de una sublime belleza, dos fascinantes embajadores de la ciudad, como son la Puerta de Alcalá y las Meninas.
Construida en 1778 por Sabatini, a encargo del rey Carlos III y elevada a la categoría de himno por la famosa cantante Ana Belén, la Puerta de Alcalá contempla la vida pasar con infinita parsimonia, mostrando al mundo una curiosa particularidad, que suele pasar desapercibida: el anverso y el reverso son diferentes, motivado, al parecer, porque el arquitecto italiano no tenía claro cuál de los dos diseños presentados había conseguido el beneplácito del rey.
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