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El niño fantasma

jtk1(64)
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Cervantes
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Cada viernes salía con mi familia a cenar a un pequeño puesto de empanadas próximo a la iglesia. Siempre he tenido una sensación extraña al estar cerca de ese templo, que de paso también tiene sus historias.

Ese día se nos hizo tarde para regresar a la casa, eran más de las diez. Mi papá, no sé por qué, decidió irse por una calle transversal que da al cementerio al lado de dicha iglesia. Todo estaba silencioso y oscuro, no solo por lo tarde, sino porque las luces alumbran poco, dándole un toque irreal a todo.

Al pasar junto al cementerio, vimos a un niño agachado como jugando metras, pero no habían adultos, ni nadie que lo acompañara. Mi mamá le extrañó, pidiéndole a mi papá que se detuviera, porque iba a preguntarle al niño con quién andaba.

El niño era muy lindo, con ojos azules y llevaba una gorrita, sin embargo su ropa estaba como desgastada. Ella le habló, pero el niño no respondía, solo veía hacía el cementerio como anonadado.

¡De repente!, el niño se levanta y corre, se esconde detrás de una mata donde comienza a llorar, ya en ese punto yo tenía miedo, algo me decía que este niño no era real. No obstante, mi mamá de terca siguió al niño, pero al darle la vuelta a la mata ya no estaba, solo había dejado la gorrita que tenía una etiqueta con un nombre.

Asustada, regresó corriendo hasta el carro diciéndonos que era un niño fantasma, lo que ya intuía, así que nos fuimos, alejándonos lo más rápido posible de aquel lugar.

Al llegar a casa mi mamá recordando el nombre del niño encendió unas velas, porque era un alma en pena o algo así. Luego con el tiempo, supimos que el niño había muerto de tifus en el año 1923 a la edad de 5 años.

Afortunadamente en ese cementerio anotan las tumbas por fechas y de las más antiguas en adelante, por lo que fue fácil ubicar su tumbita que estaba muy descuidada. Aquella silenciosa tarde la limpiamos y pusimos flores, pasando después por la iglesia, mandándole hacer unas misas por el descanso de su alma.