Me arrepiento de haberte conocido.
Soy consecuencia y por lo tanto paso a ser un recuerdo ciego.
Tarde desvanecida y colores que poco a poco se van perdiendo.
Si tú crees en angeles mejor ven y bésame en el cuello que allí es el mero infierno.
Fuego rojo
una flama que no quema
somos dos átomos.
Pienso y hago tanto ruido en mi cabeza como un cascabel y al final solo soy yo, solo, en un rincón.