Ayer estaba haciendo unas diligencias y llegó una señora de esas que se molestan profundamente cuando ven a alguien sonreír, es el tipo de personas que TODO es malo y NADA sirve y por ende entre tanta negatividad TODO le sale mal y cree que a todos nos va mal o que debe irnos mal porque TODO es malo. La cosa es que llegó con su nube negra a tratar de amargar a los que estábamos allí, la encargada del local donde estaba y yo le dijimos que el optimismo y la felicidad eran estados internos, que existen cosas bonitas y que no podemos dejar que las circunstancias influyan en nosotros. Ella se enfadó mucho, nos insultó y se fue tirando la puerta. Allá ella. Habemos quienes escogimos no dejarnos influir por el entorno, habemos quienes escogimos estar felices y con dinero o sin dinero creer que valemos mucho. Las cosas malas pasan pero no nos deben influenciar en nuestras vidas. Y es simple, al que no le guste que no nos vea. Nosotros, los optimistas existimos, y creemos que la vida no es el dinero, el país, los politicos o los huecos en la calle. La vida es es para vivirla, no para sufrirla. Les deseo mucha felicidad a todo aquel que esté leyendo esto #Namasté
En la foto mi sobrino, Tigger y Yo :)