Aunque intentase ocultarlo, su indignación era evidente; Suspire profundamente, sabia que le había lastimado aunque no fuese mi intención, cuando escuché su argumento desgarrador »Ella no te quiere, no te valora, por ti no siente amor«; No sé si lo decía para herirme, o justa razón tenía, pero era consciente de lo que mi corazón sentía, sin mayor tacto y de forma visceral, solo alcancé a expresar nuevamente mi razón:
»¿Qué más da?, aunque me cause dolor, es por ella por quien siento gran amor, te lo digo con franqueza, aunque ella no me ame, no sale de mi cabeza«
Sin decir nada más, se fue dejándome atrás, y ahí yo me quedaba sin el chivo y sin el mecate.
Título: He de decirte la verdad
Palabras: 120