Los nuevos tiempos han traído entre muchas cosas cambios radicales en las relaciones humanas de los individuos y los grupos en conjunto que van siendo absorbidos por la magia de la comunicación a distancia que el boom de Internet ha colocado en el primer orden.
Lo virtual es primordial y es el génesis de negocios, publicaciones, viajes, amores, reuniones y un universo extenso de posibilidades que han conseguido en el espacio paralelo de los servidores web y la tecnología un nuevo mundo que explorar.
Las cartas ya no nos llegan a través del esforzado cartero sino vía e-mail a nuestro buzón que descansa en los discos duros de multinacionales empresas que han ido especializándose en esto, los periódicos y las publicaciones no necesitan costosas imprentas y onerosas cantidades de dinero para ver luz, sino solo un pequeño lugar en megabytes, las reuniones sociales han pasado a ser foro de amigos y las conversaciones personales van de la mano de los Chat Room o el wasap, donde se tiene la libertad de abordar cualquier tema sin censura, convirtiéndose de paso en terapia de grupo para muchas personas.
Con el correr de los años las sociedades han ido asimilándose y creando nuevas reglas de juego que incluyen la Internet y virtualidad dentro del paquete existencial del individuo haciéndose cotidiano la aceptación de este mundo invisible que años atrás llenaba paginas en artículos o novelas de ciencia-ficción.
Todos estos cambios igualmente han desembocado en un espectro amplio de oportunidades sentimentales que al refugio de la anonimidad han tomado forma logrando en algunas ocasiones consumarse y han dado imágenes ultra modernas al viejo arte de galantear, coquetear y enamorar.
Hablar de porcentajes, beneficios o males es quizás quitarle la esencia a una manera menos sutil o glamorosa de llegar al arte de la seducción a través de la pantalla de un monitor o celular estrechando las manos de un teclado y generalizar resulta muchas veces ver fríamente las sensaciones que fluyen en la piel de los ínternautas.
La virtualidad ha pasado a ser un proceso donde se han ido agregando elementos muchas veces ocultos o secretos que pudieran en condiciones normales crear condiciones de alerta o peligro a los poseedores de estos y ha conseguido cambios en la filosofía diaria del romance sustituyendo algunas bases y añadiendo otras a veces más amplias.
Los amores virtuales han sustituido a los platónicos aunque en muchos casos dejan de serlo para pasar a un plano mas físico y llegar a consumarse en encuentros, relaciones efímeras o perdurables pero igualmente traen su alto contenido de romance, atracción, misterio, sensualidad y temor a los que se les suma un nuevo elemento, la idealización.
Se dice que ahora la infidelidad viaja en alas de un chip dada la facilidad en conseguir eco a través de alguna sala de la red y tal afirmación podría contener un enunciado a simple vista sencillo ya que los medios masifican por igual los valores y vicios, las desviaciones o los conocimientos pero tienen un fondo netamente humano con un ingrediente que se encuentra lejos del alcance de la tecnología ya que a la hora de juzgar algún acto o de hacer criticas de una acción, el ejecutor pasivo de los mismos resulta ser el medio con que se hace ya que existiendo este o no siempre se logra el objetivo que se busca.
Los romances virtuales poseen nuevas características que en el común de los casos deja a un lado la atracción física producida por la química de los cuerpos para cambiarla por otra más ambigua como es la capacidad de enganchar situaciones simétricas en medio del momento que viven los cibernautas, se comprime en ópticas manejables para ambos, puntos de encuentros entre filosofías o de complementación de ideas o soluciones a una proyección usual de las vivencias que experimentan.
Podríamos hablar de transculturizacion cuando los cyber enamorados poseen un grado de cultura aceptable o cuando comparten afinidades profesionales que les permiten acercarse o comprenderse mucho mejor.
Poseen estas relaciones un componente habitual que las diferencia de las tradicionales, la libertad que no se puede coartar por ser el medio un cosmos intangible donde se pasea sin la presión de ser descubierto o de caer en paranoias existenciales comunes.
Esto tal vez es la punta de lanza en la proliferación de cyber parejas con disimilitudes extensas que incluyen edades, lugares, religiones o profesiones.
Apenas se esta en pañales en estas cuestiones pero la puerta esta abierta para la conquista del cyber espacio que promete muchas sorpresas.