No puedo llegar a saber
si seré sombra de mi sombra
cuando pasen los años
o solo estela tenue, residente
en un mundo de sol y sombra.
Tal vez ande o simplemente transite,
acompañado de ustedes o solo.
Seré un pequeño murmullo del aire,
la simple voz fría del silencio.
Horizonte desaparecido en el tiempo.
Barco de luz sin puerto fijo
con mares de niebla por recorrer,
solitario viajero de otro mundo,
estático punto alejado del universo,
río sin agua pero con corriente.
Llevaré mis manos vacías de vida,
repletas del conocimiento que pasé,
tras la huella del único destino
que por falta de tanta perspectiva
ahora no me atrevo a conocer.
Seré faro encendido de sus sueños,
eje sin motor que va dando vueltas,
luna que sus noches reflejan
en un firmamento transparente, lleno
de atmósferas extrañas a los cuerpos.
Navegaré llevándome como compañero
las horas felices que me dieron,
el amor del que no tuvieron medida
para llenar una porción de cada fibra
de esta aura uniforme que llevo.
El recuerdo de años enteros juntos,
envueltos de la broma sutil de la vida
que marcha dándonos tumbos
pero que a cada momento nos recompensa
equilibrando de esa forma la barrera.
De ti madre: me llevaré el amor
de la mujer capaz de darlo todo
por el fruto de su vientre,
La sinceridad de un cariño inigualable
que no tiene en el mundo frontera.
El rayo de luz que impávido y sereno
va transportando dentro de sí, la energía
que irá resplandeciendo el brillo
dejando tras de él la estela
que no llega a disiparse cuando muera.
De ti padre: el constante batallar
contra un tiempo que no conoce fin,
la dura tarea de brindar amor,
estabilidad, respeto, con la obligación
de no mezclar entre sí todas ellas.
El brazo firme que me ase,
brindando la fortaleza del árbol,
que aun viejo, cansado o vencido
no deja de ser árbol y se levanta
altivo ante los ojos del hombre.
De ustedes hermanos:
La pequeña gota que va llenando el vaso,
el fluir de contados momentos,
el circulo de dar sin esperar recibir,
horas sin recompensa eterna.
Seré barco de luz, así como hoy
soy barco de esperanza y sueños,
Llenaré fragmentos de la nada
con hojas de libros escritas hoy
devolviéndoles con ello todo mi amor.
De ti mujer: llevaré el amor
que me prodigas horas tras horas
en una entrega constante de dicha
que llena esta flama en la que arden
los segundos lentos de la existencia.
Ese continuo reinflar de la vida,
esa pasión de darle un cariz distinto
a nuestros momentos, para crear
otro mundo dentro de este mundo
y envolverlo todo como una esfera.
De ustedes hijos:
Llevaré la realidad de mis sueños,
sangre de mi sangre hecha carne,
vida de mi vida, pequeños,
alegría de un mundo y felicidad.
Mi amor por ustedes jamás
podrá ser medido ni comparado,
son el sol que calienta la tierra
para que esta siga siendo al paso
de los años y las épocas…Hermosa.
No sé hasta cuando alcance la raíz
sembrada en el centro de la vida,
el polvo que volverá a ser polvo
para que todo siga llevando como siempre
uniformemente lo creado divinamente.
Sin ustedes tal vez me hubiese cansado
de recorrer las mismas vías en los días,
de pisar la misma arena con mis plantas
sin recibir el carburante necesario
para vivir y la motivación de sus amores.
Por eso hoy soy barco de esperanza
que guarda dentro de sus bodegas
el ansia de brindarles su mano
que aunque muchas veces vacilantes
posee la fuerza que no les llegue.
Pasaran los años sin detenerse,
seré sombra o solamente viento,
estaré en todo el espacio viéndolos,
les ayudaré desde ese faro remoto
porque eternamente los seguiré queriendo.
Seré barco de luz
en esa superficie de enigma.
Tal vez la muerte solo sea
el comienzo de la propia vida,
la vida el final de la muerte.