Si ser testigo de un conflicto más o menos fuerte en el núcleo familiar o en el entorno cercano puede traumar a un niño, cuánto lo podrá afectar una guerra de la que es víctima. En estos días publiqué en #Hive unos breves textos que titulé Divagaciones a partir de un Miércoles de Ceniza, en donde está:
¿Qué pensarán los niños de Ucrania / ante las bombas y los misiles? / Habrán visto a sus amiguitos /
muertos en la polvareda / de la detonación, / absortos del miedo / y en el dolor inocente.
Un abrazo, @nancybriti.
RE: El niño que olvidó cómo sonreír (Relato corto)