Para hoy estaba planificada una exposición mía en la Casa Ramos Sucre (Cumaná, Venezuela) sobre el poeta al que esta hace honor. Estuve releyendo al poeta José Antonio Ramos Sucre en estos días, y quizás se me quedó la imagen de su “Preludio”. Anoche tuve un sueño que he tratado de transmutar en ejercicio poético.
Yo había soñado con lobos aullantes en una noche inerme.
Aparecían desde la oscuridad quejumbrosa en aquella mansión ambigua.
Yo rehuía sus gruñidos, abandonado a la invalidez.
Mi lecho se hundía, y yo con él.
Gritaba, sin esperanza, a la ayuda de mi ángel protector.
Mi amada logró despertarme en la niebla de mi recuerdo.
Gracias por su lectura.