En memoria de José "Negro" Arcia
Un ojo sereno y certero
el arte de tu fotografía
habitado por el alma
la que siempre estuvo en ti
Suenan a conga tus manos
y a saoco sin permiso
a guaguancó
como en ese movimiento
de cuerpos abiertos
Con sabiduría lenta y sensible
hiciste tu vida
esa que hoy celebramos
como una ceiba plantada
en tu Orinoco eterno
Para ti, en la distancia de la vida y la muerte, o, mejor, la tierra y el cielo, esta canción de Alberto Cortez, que seguramente apreciaste. Hasta siempre, "Negro".
Gracias por su lectura.