Ahora que estamos cerca del convencional Día del Amor, rescaté un poema -hasta ahora inédito- que escribí hace varios años pensando en el filme Casablanca, y quise compartir con ustedes en este entorno.
La pareja del amor roto
seguía ahí.
Rick-Humprey e Ilsa-Ingrid
se miraban y me miraban
desde la quieta imagen perdida.
Casablanca era hoy
en sus ojos
en el blanco y negro
de su amor anudado
frágilmente en la canción
–"Tócala otra vez Sam"–,
y la imposibilidad.
Y era mi deseo
entrevisto en el almanaque
con luna llena,
y febrero que se cierne,
y los rostros brillantes
del amor en la penumbra.
Recordemos la emotiva escena del "Tócala de nuevo, Sam":
Gracias por su gentileza.
Gracias por su gentileza.