Dios desea que desde nuestro corazón exixta una conversión real, un nuevo nacimiento por la palabra y el espíritu.
Dios está presto y nos ha dotado de TODOS los recursos para dedicar nuestras vidas a El.
Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.
Joel 2:12