Autoanálisis

Words
390
Reading
2 min
Listen
Play
4y

image.png
Fuente

No siempre he sabido disfrutar de las cosas ostentosas, de los espacios extravagantes y del alboroto matutino. No siempre he sabido disfrutar del alma calma y de la cotidianidad de un día sereno. No siempre he sabido disfrutar del soplo de vida, del tiempo certero, ni tampoco, a su vez, de los puertos inciertos del destino.

He sabido disfrutar de la literatura, sólo un poco, y alguna que otra vez la sensación de estar vivo. He sabido disfrutar del movimiento del cuerpo y las tensiones musculares que implican los ejercicios con pesas, y también he disfrutado el sabor dulce de postres y helados, particularmente el de la chicha, que es mi favorito.

Me he desgastado durante extensas consideraciones que se convierten en años, hasta que pierden el sentido y el enfoque inicial, entonces se vuelven nada, arrastrando nada más el dolor que trajeron consigo. A su vez, me he renovado con una tarde de risa entre personas con etiquetas diseñadas por mí, que eran certeras, y gratas para compartir. Me he enamorado, unas 57 veces al menos, y he descubierto que el amor tiene escalas bastante particulares y únicas, y varias de esas están destinadas a perderse dentro de la risa y el tiempo; aún así, son manifestaciones de vida vivida, mientras se sintieron. También me he enamorado duraderamente, y efectivamente es así, todavía, aunque no siempre lo tome en cuenta.

También recuerdo por momentos que mis huesos y articulaciones han crecido y que no siempre fui de metro ochenta, sino de un metro, apenas, con preguntas más extensas que mi edad. Que he sido niño, y que he detallado con mucha atención cómo las abejas vuelan mientras me toman de la mano lejos para evitar alergia alguna.

También recuerdo por momentos que tengo uso de razón y no hay edades recortadas en mi cuerpo ya, y que seguirá formando tejidos cada vez más débiles, aunque confío en la elasticidad de las ideas y la flexibilidad del cuerpo bajo la información adecuada.

Son tantas cosas...

Pero recordar es importante, recordar es vital, es la consciencia retribuyendo la vida que se ha manifestado, y ha sido tan real como cualquier palabra dicha.

image.png
Fuente

image.png
image.png

Lindo! Se sintió bien escribir esto. Espero que lo hayan disfrutado y aprecio cada persona que se detenga a compartir conmigo. Saludos y gracias por leer.

image.png

Autoanálisis | Ecency