De Barcelona a Lima... de Lima a Cusco... Un montón de horas metidos en un avión y después en otro para aterrizar, por fin, en Cusco.
Tiempo justo para cambiar euros a soles y salir de la ciudad. A la vuelta nos ocuparemos de Cusco. Ahora se imponía marchar hacia nuestro destino cuanto antes.
Bonita ciudad con reminiscencias españolas. No os recomiendo conducir un coche por sus calles, para nosotros un caos, para ellos lo mas normal del mundo.
Solo unas pinceladas gráficas de esta ciudad.
El volkswagen escarabajo es muy considerado. Se veían muchos.
Llenar el deposito era indispensable, según Elvis, el chófer del mono volumen que habíamos contratado para trasladarnos hasta la selva peruana; nos esperaban cuatro largas horas de camino sin posibilidad de repostar, hasta la ciudad de Paucartambo.
Empezaba la aventura... Una aventura no exenta de peligros, pero apasionante.
En el próximo blog colgare la continuación de nuestro camino a la selva, espero que os guste!!
"El Viajero"