Tres aventureros van en un barco robado, están en Asia o India tal vez o una mezcla de las dos naciones. Al parecer fueron populares en un momento dado, pero se han visto descubiertos en alguna trampa por los habitantes de esa tierra lejana y exótica y ya no se les quiere más. Sus vidas están en peligro. En la cabina van los tres celebrando su triunfo, la huida es inminente. Van saliendo en su barco del muelle y un anciano los ve y empieza a correr tras el bote gritando en su idioma “Al, “al, al”. Supongo que está dando la alerta. Los pillos se ven rodeados y huyen a pie.
Uno sube por una pared blanca e imposible, llena de recovecos y artilugios. Un caballero de negro, una especie de samurái estilo japonés, lo mira desde lejos y sus dos guardaespaldas de kimonos, rojos, negros y adornos amarillos cubren a su señor. Me impresiona que son mujeres con espadas y que usan máscaras japonesas verdes. Este pillo se sube a un árbol cuyas ramas parecen obedecerlo y las ramas animadas lo sacan del muro y se lo llevan a un bosque donde desaparece.
El segundo ladrón es capturado. Se parece a Mel Gibson en la película “Corazón Valiente". Dos hombres invisibles lo tienen agarrado por los brazos, un verdugo de aspecto oriental, calvo con cola negra, gordo, sin camisa, pantalón bombache blanco con una cimitarra le corta la barriga. Sale de ella su sangre negra y muere en el acto.
El tercero es capturado y está en una jaula. No se ve cuando es atrapado. Cuando estaba en el barco se parecía a un joven Maichel Caine y también a Trevor Howard en la película "Von Ryan's Express". Cuando está preso ya no es ninguno de estos actores, no se le ve la cara, pero es gordo y moreno. Suplica por su vida. Sus verdugos no lo oyen. Hay un viejo oriental que le embadurna la panza con miel y le pone una caja encima que llena de caramelos con envolturas de colores verde y rosado intenso. El prisionero desesperado le pide al viejo una muerte rápida, el torturador asiente con la cabeza, pero es mentira. En una especie de epílogo me entero de que en la caja meten una rata hambrienta, negra, gigante (más grande de lo normal) a la cual solo le veo la parte posterior del cuerpo y la cola y alguien me dice que tardó veintiún días en morir.