Los perros son animales irracionales, es algo que todos tenemos presente y que seguro nadie va a cuestionar, aún cuando a veces parece que pensaran, que tuvieran razón muy activa, al menos hasta este momento no podemos decir que tengan, al igual que el ser humano, la capacidad de poder unir ideas, llegar a un conclusión, y demás actividades mentales que tenemos los humanos.
Pero son capaces de emocionarse a gran escala, eso es innegable, quienes hemos podido estar en compañía de ellos, son como niños, es una frase muy mencionada y sin dudas debemos decir que es una realidad absoluta. Siempre quieren jugar, cuando se emocionan son extremos, o se molestan o se ponen alegre, todo es algo que expresan con todo su cuerpo, sin ningún tipo de pena... claro, la pena es algo de los seres humanos y no de los animales.
Pero, en el plano del acompañamiento es otra cosa, aún cuando no hablan podemos decir que tienen sus manera de comunicarse con sus dueños, y que con el paso del tiempo terminan por entenderse bastante bien, donde un sólo gesto puede hacer que el perro sepa lo que debe hacer, e igualmente, un gesto, postura o sonido emitido por el canino hace que la persona con quien está sea capas de entenderle el mensaje.
Es así que aún cuando no pueden entablar una conversación tal como lo hacemos los humanos, si que podemos decir que la comunicación gestual es un punto importante que sin dudas es una buena manera de acompañamiento. Hay personas que cuando su perro no está bien, que no se mueve lo suficiente, como estaba acostumbrada/o a verlo, saben que algo pasa, y aunque no le diga "me siento mal", ellos lo saben, porque los conocen, saben cual es su reacción normal y de no tenerla, inmediatamente se percatan de lo que ocurre.
Podríamos decir que de la misma manera en la que las madres pueden percibir eso en sus hijos, también puede verse es grado de comunicación entre un perro y su dueño. No estoy muy de acuerdo con eso de querer casi que humanizar a los perros, porque son perros, y ya, son animales, hay que tratarlos con respeto, pero el hecho de muchas veces que actúen como humanos siento que puede hacerles más mal que bien, ya que estaríamos poniéndolos en una situación de alejarlos de su realidad canina, y acercarlos a otra que no le es la de ellos.