No creo que exista alguien que sea conformista y a la vez que su crecimiento y desarrollo sea constante, por lo que me cuesta mucho asumir, por ejemplo, realizar algún proyecto con alguien que sea conformista.
EL conformismo es una especie de cárcel para la creatividad, para la evolución. Toda la historia de la humanidad lo ha dejado ver, no hay posibilidad de que si estás conforme con lo que haces quieras cambiarlo a otra cosa, sí sea algo mejor, ya que sientes que entras en una zona de confort, si, esas tres palabras que tanto se mencionan pero que no muchos la reconocen como causa de su estancamiento.
La palabra que me gusta es agradecimiento, eso si que es muy importante, porque tenemos una realidad, lo bueno que nos ocurre en la vida es algo que debemos reconocer como bendiciones, y estas deberíamos agradecerlas, porque no siempre le ocurren a todos. Aunque en este punto habrá quien diga que si ocurren pequeñas bendiciones desde que nos levantamos, porque hemos amanecido vivos, lo cual es cierto, pero no me refiero a esto, claro está.
Pero ser conformistas y ser agradecidos no es lo mismo, hay diferencias sustanciales que debemos considerar. Soy más de pensar que debemos ser inconformes, aunque seamos agradecidos. Si, estas palabras pueden convivir perfectamente, pienso que deben ir de la mano, porque es bueno agradecer lo que logramos conseguir, nuestras metas cumplidas, pero saber que podemos siempre ir mucho más allá de lo que hemos alcanzado, sólo así podremos hacer más y mayores esfuerzos para consagrarnos aún más.
Creo que en este aspecto podemos decir que hay algo de ser ambicioso en lo que planteo, y es verdad, pero no creo que sea esto algo malo, porque la naturaleza propia del ser humano es la evolución, en realidad creo que es la naturaleza misma de todo lo que forma parte del universo mismo, el lograr y permitir que nada sea siempre igual, que el cambio sea lo único estable que tenemos y que las cosas evolucionen siempre en la búsqueda de un equilibrio.
Cuando llegamos a un punto que queríamos llegar, pasará un tiempo, pero llegará el momento en el que ya no querremos más de lo mismo, y necesitaremos pasar a otra cosa, para algunos es muy obvio, pero para otros en cambio, prefieren conformarse con lo que tienen que arriesgarse, porque la posibilidad de que las cosas no cambien a mejor siempre están, pero forma parte de los riesgos que deberíamos disfrutar asumir. Supongo.