Deja que mi arte mire tu arte y se enamoren.
Déjame mirarte, ya no te ocultes, quiero que esa luz ilumine todo a su paso, será grandioso. Déjame mirarte y que explore cada pieza que componen tu inmensa perfección, eres mezclas de tantas cosas, que es casi imposible descifrarte. Déjame mirarte, no guardes esa sonrisa tan elegante, tan divertida, es como un huracán que arrasa con todo lo malo a su paso.
Déjame mirarte, meterme de emigrante a tus tierras, aprender de tu cultura, empaparme de ti por completo, las cosas buenas y malas que escondes, tu timidez mezclada con tu sensualidad, tu perfección mezclada con tu humanidad, tu risa mezclada con tu llanto, todo, eso quiero, aprender todo de ti. Como un lector enamorado de su escritora favorita, cómo un amante del cine, que sabe todo acerca de su actor preferido, como un pintor y la musa que más ama, como el hincha del mejor equipo del mundo, como yo, que solo piensa en ti y tú… que solo te marchas lejos y me dejas, una y otra y otra vez, solo veo como tu silueta se esconde a la distancia. Por eso, solo déjame mirarte, aunque sea dos últimas veces, una no sería suficiente.
Déjame mirarte, desnúdate, vuélvete fuego y consúmeme por completo, no me importaría ser arrasado por ti, sería perfecto caminar un día por tus buenas caderas, recorrer tus poderosas piernas que te dan todo lo necesario para retenerme, quiero saber que se siente recitar este escrito en tus oídos, lentamente, respetando cada coma, cada punto, hablando claramente para que entiendas lo que siento y lo que me haces sentir, no es magia, tampoco un truco, es solo tu esencia que lo llena todo.