Así cómo la formación de un embrión en el vientre de una mujer pasa por diferentes etapas hasta su nacimiento, también sucede lo mismo con una persona que llega ha permitido que Cristo sea el Señor de su vida.
Se pasa por diferentes etapas, donde la madurez va aumentando en la medida que el creyente se esmera por estudiar la Palabra de Dios, se dedica a cumplir con la gran comisión, crece en imitar el carácter de Cristo.
Mientras más tiempo pasa, más semejantes a nuestro Señor deberiamos ser. Nuestra meta debe ser desarrollar Una vida que refleje y demuestre: Amor, perdón, compasión, integridad, Fe, gratitud, avance, Humildad, Tolerancia, Paciencia, Bondad en todos los aspectos.
Una vida nueva es sinónimo de un ser Nuevo, creado para Obras de Bondad.
"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."Efesios 2:10 RVR1960