Desde hace algunos años, venimos sintiéndonos insatisfechos por el servicio y el objeto social de la banca, y es que es su funcionamiento se basa en la captación de dinero, y se “juega” con la dependencia que se crea entre un usuario y esta, a través de la figura de colocación de crédito, o por el simple hecho de tener una “cuenta de ahorros”, el término lo utilizo entre comillas pues, como muchos sabemos, lo que ocurre es que el dinero pierde valor en el tiempo, e incluso en algunas ocasiones el valor real disminuye debido a una serie de costos operativos que son cobrados al consumidor financiero por parte de la entidad.
Un sistema donde no existe confidencialidad y seguridad, debido a la venta, compra de base de datos y alianzas comerciales con otras empresas, sumándole la cantidad de empleados de la banca que día a día tienen acceso a nuestra información y datos personales, que utilizan para “ofrecernos un llamativo portafolio de servicios” (tarjetas de crédito, seguros, pólizas, CDTs, entre otros)
Y eso no es todo, cuando hablamos de agilidad, las filas físicas y virtuales, para realizar transacciones importantes, las “caídas” del sistema, entre otras, son características que el consumidor financiero del año 2018, no está dispuesto a tolerar, por sus actividades por su tiempo y por un mundo cada vez más activo, donde la practicidad debe reinar.
Es por esto que oportunidades como las criptomonedas (como la deeponion) llaman tanto la atención, y es que garantizan lo que el usuario siempre ha necesitado y ha buscado: agilidad, seguridad, rentabilidad, comunidad, confidencialidad, entre otras.
Deeponion, la mejor opción para invertir y manejar tus recursos a corto, mediano y largo plazo.