La cita final la considero muy válida: es el cliente quien manda a la postre. Aunque cuando no hay competencia leal en los mercados, los consumidores quedan a expensas de las decisiones de los monopolios, y dejan de ser los máximos directivos del sistema. Confío en que en el microrrelato ficticio, Ana y Ramona entren en una competencia leal para mejorar el servicio al cliente. Aunque también podrían colidarse en un cartel y acordar el precio. ¿Beneficioso para el cliente? Depende, pero la racionalidad económica apunta a que los empresarios tienden a maximizar las ganancias, y quienes las pagan son los clientes. El equilibrio es frágil. Por lo tanto, la entrada de nuevos competidores parece buena para el mercado.
Gracias por pasar y dejar un excelente aporte.
Saludos, que tengas un día genial, lleno de bendiciones y cosas buenas.
RE: Ventas en tiempos de crisis (SPA-ENG)